Mi imbécil

Para o deínho.

 

 

¡Imbécil!
¿Cómo te atreves a dejarme
con esta sonrisa de tonta cada vez que me hablas?
¿Es que no ves que te quiero aunque lo niego,
que sólo respiro cuando te veo
y que si no me picas me muero?
Sé que lo sabes, que te pasa a ti también,
pero no quiero mover la ficha que puede arrancarte de vez
de mi vida, de mis sueños, de mi piel.
Porque sobre todo eres mi amigo.
Cambias mi ánimo con sólo aparecer,
te conviertes en el centro de todos mis pensamientos,
tú me das lo que quiero ser.
Vivo dentro de ti, escondida, sin que lo sepas.
tú vives en mi sonrisa, en mi mar
cuando sueño despierta.
Quédate conmigo, duerme a mi lado…
o vete, mi niño, pero lleva contigo
mi alma arrancada de cuajo.
Te buscaré en el reflejo del hielo en mi vaso negro,
vacío y con posos del licor café donde ahogo mis penas
con el miedo de no tenerte, mi cielo.
Porque sobre todo eres mi amigo

Leave a Reply